2021/12/05

[139.1] CHAVES NOGALES: ÚLTIMO GRAN VIAJE. JUNIO DE 1940, DE BURDEOS A LONDRES. I.

 

M. CHAVES NOGALES: ÚLTIMO GRAN VIAJE

JUNIO DE 1940, DE BURDEOS A LONDRES (1ª PARTE)

 

AVISO. Dado que mis averiguaciones prosiguen, nuevos datos ponen en entredicho asertos previos, por lo que esta serie de 3 entradas no sufrirá actualización alguna a partir del 30.03.2022. Esta circunstancia debe ser tenida en cuenta en orden a evitar la propagación de posibles inexactitudes o errores. El lector interesado en conocer el estado de la cuestión puede plantear su interés vía "Comentarios"; será atendido con la mayor agilidad posible.


NOTA PRELIMINAR

Habida cuenta de la extensión del documento completo, he estimado oportuno fragmentarlo en 3 entregas –a editar de modo consecutivo, con el fin de salvar las limitaciones propias del blog. 

En los párrafos que siguen avanzo las conclusiones que resumen lo averiguado acerca de cómo Chaves Nogales ganó el Reino Unido en junio de 1940. Y asentado en Londres, retomaría su vida periodística y literaria en la soledad de un segundo exilio. En esta ocasión no pudo contar con la compañía de lo suyos, que permanecieron en la capital gala en tanto que él tuvo que abandonarla con los boches [1] a las puertas de la ciudad.

[1] En francés, sinónimo de alemán con marcado carácter peyorativo (su primer empleo data de 1862).



EN RESUMEN …

La tarde de aquel domingo mansamente trágico, 16 de junio de 1940, Manuel Chaves Nogales se encontraba en Burdeos, su último refugio francés tras abandonar París con las tropas nazis a punto de allanar ciudad: lo harían el 14.

Al alba del 17, bajo los auspicios de la Embajada Británica, Chaves embarca en un destructor de la armada británica: el HMS Berkeley [2].

[2] HMS, His Majesty’s Ship, navío de su Majestad, siglas que identifican a los barcos de guerra de la marina británica; nunca precederán los nombres de los mercantes que se citen aquí.

Un grupo selecto –9 personas, en principio, son parte del pasaje del contretorpilleur

Pertinax –seudónimo de André Géraud, y esposa; Émile Buré y esposa; Geneviève Tabouis, Élie-Joseph Bois, y Alexis Leger –más conocido por su pseudónimo literario Saint John Perse, son los franceses del grupo que completan Chaves Nogales y Emery Reves, este de procedencia húngara si bien ciudadano británico por entonces.

Todos ellos vinculados al perodismo de una u otra manera, como Leger, adscrito al servicio de prensa del ministerio de AAEE francés, en sus inicios como diplomático, o como secretario general del ministerio de Asuntos Exteriores del último gabinete Daladier, puesto en el que,

From dawn until late at night, one was under continual pressure: interviews, discussions, receptions, policy decisions, attention to all details, visits by journalists and dignitaries (such as Pertinax, Elie Bois, Genevieve Tabouis, Andre de Fels, “Secretaire General de l'Alliance democratique”—who were among Legers most frequent callers).  

Coinciden en su aversión manifiesta y firme a lo que representaba Hitler y el nazismo, otro de los totalitarismos más atroces que proliferaron de una punta a otra del viejo continente, desde Moscú a Madrid. Y por ello tenían un puesto en las listas negras de la Gestapo, cuyas garras lograron burlar. En el caso de Reves, por segunda vez, pues ya lo logró in extremis en el Berlín de 1933.

En la punta de Le Verdon, extremo S de la desembocadura del Garona en el Atlántico —a unas 55 millas náuticas al NNO de Burdeos, el pasaje del HMS Berkeley es trasbordado al Nariva, un mercante dispuesto al efecto por el gobierno de Almirantazgo.

Con el S. S. Madura, barco procedente de Beira Mozambique, también desviado de su ruta al UK para recibir refugiados, y varios mercantes más, se formará un convoy que se hará a la mar a las 18:00h. del 18*. Los puertos británicos de Milford Haven, en la costa de Gales, y Falmouth, en la de Cornualles, serán los destinos respectivos del Nariva y del S.S. Madura. 

*Documentos británicos que pasé por alto en su momento, determinan la hora exacta de salida del convoy: las 18:25 CET (19:25 GMT) del 18.

La navegación de ambos cambia de modo drástico con la llegada del destructor HMS Whirlwind, que ha recibido orden de escoltar su travesía al UK, por lo que ambos mercantes se disponen al amparo del destructor tras abandonar el convoy

En un momento dado de la travesía, el S. S. Madura ha de navegar en solitario hacia Falmouth, en el Canal de la Mancha, adonde llegará hacia las 10:30h. del 20. A su vez, el Nariva y su escolta, navegan hacia Milford Haven, puerto más occidental en el Canal de Bristol, al que arribará a las 20:02h, según el uso horario británico.

Al igual que al hacerse a la mar, ambos navíos permanecerán fondeados en puerto, o en antepuerto, hasta que se permite el desembarco de sus respectivos pasajes: del Nariva 265 refugiados; del S. S. Madura, su pasaje original más los 1370 refugiados incorporados en Le Verdon.  

DETALLE DEL REGISTRO DE PASAJEROS ORDINARIOS DEL MADURA

El grupo Tabouis/Chaves toma tierra la mañana del 21. En el muelle son recibidos por empleados del Foreing Office comisionados para darles la bienvenida, ofrecerles un té en una cantina próxima, y acompañarlos a tomar el tren que de inmediato les conducirá a Londres. 

La llegada a Londres tiene lugar ya entrada la noche, a pesar de la prolongada duración de la jornada diurna propia del pleno solsticio de verano, es decir, pasadas las 22:00h (GMT). 

Allí, serán alojados en el Hotel Savoy, en el que pasarían esa primera noche al menos. La pequeña colonia francesa lo haría varias más; es posible que Chaves también –quizá hasta acomodarse en el apartamento del edificio Russell Court, 50 Woburn Pl, London WC1H [3], en el que establecería su domicilio londinense.

[3] Dato facilitado por Antony Jones, nieto de Manuel Chaves Nogales.

Luego, cada cual, tomó vuelo propio cuando las circunstancias lo propiciaron.

En resumen, eso fue todo.

 

1. Un apunte previo.

 ***–En cuanto al origen y razón de este trabajo, señalo que radica en una vaga curiosidad surgida de la lectura de La agonía de Francia [Libros del Asteroide, Barcelona, 2013].

Me condujo a ella una reseña del entrañable Horacio Vázquez Rial, y afectaría de lleno mi campo sentimental, del que forma parte indeleble la cuestión relacionada con la Francia del exilio de muchos compatriotas, tras la atroz guerra fratricida vivida entre nosotros.

No en vano el vivido por mis abuelos impregnó mis vacaciones escolares durante un buen número de veranos –a partir de 1963, justo al acabar de cumplir 10–, hasta casi una década más tarde.

Burdeos, por otra parte, era un nombre que se evocaba con cierta frecuencia en aquel hogar …


[Mi abuelo Vicente Grau Mañanet (Graus(E), 1896—Montauban(Fr), 1982) fue a parar a Burdeos en un par de ocasiones; la primera cuando en su hospital recibió asistencia médica en 1936. Al estallido de la guerra, que lo vive casado y con 3 hijos en Barbastro (Huesca), prosigue una penosa travesía de los Pirineos por Bielsa que dejó sus ya maltrechas piernas, laceradas por los golpes de su pasado de carpintero–ebanista, en notable estado de deterioro. Un amigo de infancia español, asentado en Bagneres de Bigorre, lo confía a una familia de procedencia riojana asentada en Cenon, pequeño municipio limítrofe (commune) de Burdeos, al E, y le procura su hospitalización.

Cuando recibe el alta, regresa a la contienda en Barcelona, donde vivía su hermana Amalia. Supongo que lo hizo por confiar en la victoria de su causa, pero allí le tocó vivir la guerra civil que desencadenan los estalinistas del PSUC dentro del propio bando republicano. En su memorable Homenaje a Cataluña, George Orwell la relata; él mismo pudo ser otra víctima más de los sicarios del Komintern, como lo fue Andreu Nin, fundador y cabeza del POUM –Partido Obrero de Unificación Marxista, de inspiración trotskista [Orwell–al llegar a Barcelona a finales de diciembre de 1936 (un mes antes Chaves llegaba a París), fue adscrito a una de las brigadas internacionales apadrinada por el POUM y enviado al frente de Siétamo, a poco más de 11km. al E de Huesca]

La segunda arranca tras la retirada de 1939 por Le Perthus. Al atravesar la frontera, él –como tantos otros, es recluido en el campo de concentración francés de Argèles sur Mer, del que es “liberado” [4] el 4 de diciembre para ser entregado a una de las numerosas Compagnie de Travailleurs Étrangers puestas en marcha por la 3ª República, la 128, con sede en Leyment –45 km. al NE de Lyon.

[4] Según la jerga administrativa de Mme. Christine Langlé, La Directrice des Archives Départementales des Pyrennées Orientales, en carta fechada el 26 de marzo de 2009, en Perpignan.

Creo que llega al tajo de la Betasom hacia finales de 1941, aunque no haya conseguido averiguar cuándo y cómo. Betasom, acrónimo de Bordeaux Sommergibile, es el nombre de una de las 5 bases submarinas que el desvarío nazi construyó en el litoral francés, como un elemento más del Muro Atlántico, por medio de la Organización Todt [5].

[5] https://fr.wikipedia.org/wiki/Base_sous-marine_de_Bordeaux.

 Según su propias palabras, se fugó –creo que al poco de llegar, con ayuda de ferroviarios resistentes [6]. La fuga acabará en una ferme [7] cercana a Montauban, en Charros, lejos ciertamente de los frentes de batalla.

[6] Fueron muy numerosas las fugas de republicanos españoles del chantier; alrededor de un millar. De las primeras, ya se da noticia administrativa con fecha 20 de enero de 1942. Por entonces mi abuelo ya tenía 45 años, esposa y 3 hijos en paradero desconocido. Añadir una etapa indeterminada de trabajo semi esclavo en Betasom a sus 3 años de guerra, 10 meses de campo de concentración y casi 2 de trabajo forzado en la 128 CTE, debió ser un precio inaceptable para un espíritu libre como el suyo, y determinó aprovechar sus contactos previos en Burdeos y fugarse en cuanto la ocasión se mostró propicia.

[7] Las fermes, pequeñas explotaciones agrícolas, obraban a modo de pequeños santuarios: los nazis debían aprovisionarse con sus producciones y les dispensaban un trato más blando.

Tras varias vicisitudes poco gratas más, incluso nueva reclusión en otro groupement de travailleurs étrangers en Réalville, localidad a unos 16 km. al NE de Montauban, pudo asentarse al fin en la ciudad que ya acogía a alguno de sus hermanos, retomar su antigua profesión de carpintero—ebanista chez Bonafoux, y enderezar, al fin, el quebrado rumbo de su vida.

En vida, mi tío Ángel, el benjamín, me contó que gracias a las gestiones de un Servicio de Refugiados y apátridas establecido en Londres, mi abuela Isabel supo de mi abuelo, y que la mediación del Cónsul británico en San Sebastián, que le franqueó el paso a Hendaya, hizo posible un primer reencuentro en 1945 –9 años después del paso por Bielsa. En 1948 el reecuentro fue definitivo; salvo mi madre Isabel, casada y asentada en Logroño de modo definitivo y ya con mi hermana Cristina, los Grau–Mateo volvieron a vivir en familia.]


Es muy posible que el lector se pregunte, con razón, por la razón de esta digresión, así que aquí se la ofrezco: esas líneas familiares son un retazo, una mínima muestra de la Francia del Mariscal Pétain, del armisticio, de la entrega al verdugo alemán de refugiados alemanes antihitlerianos; una de las mayores vergüenzas de la historia, en palabras de Chaves que ordeno a mi gusto.

El reportero se despide de su llegada, cuando contempla

… las orillas fugitivas del estuario del Garona que el contratorpedero cruzaba a 20 nudos por hora [8], todo erizado de cañones y tremolando orgullosamente pabellón británico [9],

pero, parco en grado sumo, no desvela el nombre del buque. Así que, tras muchos titubeos, me decidí averiguarlo...

[8] 1 nudo = 1 milla náutica/hora. A Chaves le sobra el por hora por la propia definición de la unidad.

[9] La agonía... Op. cit.; p. 16.

*** –En cuanto a mi persona. He de decir que no soy historiador, ni persona aficionada a las novelas de detectives o reportero. Tampoco un especialista, siquiera de medio pelo, en la persona y obra de Chaves. Mi formación está muy alejada de todos esos campos; soy físico y me he aplicado en la noble tarea de profesor de adolescentes. En lo que concierne a la obra de Chaves, tampoco la conozco por completo y al detalle; sí lo que me parece más destacado: Juan Belmonte, El Maestro Martínez, La vuelta a Europa, bastantes artículos periodísticos de su 1ª etapa… Y La agonía; La agonía sobre todo.

Y es que prefiero conocer la Historia por los relatos que, a pie de hecho y de calle, nos han atesorado en sus crónicas magníficos reporteros. Lo encuentro un camino de mucha mejor calidad que el que, por lo general, procuran obras o manuales al uso.

Chaves, como varios de sus contemporáneos –Camba, Gaziel, Joan de Sagarra, Augusto Assia, Plá, entre otros, o el Orwell con el que coincidiría en época de emisiones radiofónicas en la BBC de los primeros años 40, brillan en la primera mitad del pasado siglo con su instantánea de lo que podían contemplar. Las trazaron con rigor y una brillante prosa periodística.

La historia de la convulsa Francia de los años 30, en cuyo transcurso se cultivó con firme empeño la semilla de la discordia, el enfrentamiento político, y la división de la sociedad, es una etapa apasionante. No solo alumbró la caída de la IIIª República, sino que trajo consigo uno de los episodios más bochornosos de su Historia, la aceptación de un armisticio que incluía

la cláusula por la que el gobierno francés se compromete a entregar a Hitler, atados de pies y manos, a los refugiados alemanes anti hitlerianos que habían buscado su salvación en Francia y a quienes el Estado francés había utilizado sin escrúpulo en el simulacro de lucha contra el hitlerismo [1o].

[10] Ibid. Op. cit.; p. 12.

Esa Francia entregó al verdugo nazi a refugiados alemanes, pero también a muchos compatriotas nuestros, que vivieron así una doble derrota: aquí y allí, hecho del que no conozco pronunciamiento por parte del reportero sevillano.

[Teótimo Sesa Grau y su hermano Antonio, primos carnales de mi madre, que también fueron a parar a Argèles en febrero de 1939, acabarían sus días en el campo de exterminio de Gusen (en agosto y enero de 1941, respectivamente). Teótimo acababa de cumplir 25 años; Antonio, 20; un par de personas cercanas a modo de ejemplo…].

¡Malditos seáis por siempre verdugos y esbirros!, pronuncio en silencio, sin rencor –sentimiento huero que sólo corroe las entrañas de quien lo siente y de aquellos a los que se esparce, pero con la firme determinación que surge de aborrecer en grado sumo, como Chaves, la crueldad estéril que ejercen unas personas sobre otras, y la estupidez radical que la alumbra.

La curiosidad, decía, me ha movido a poner en juego todos los recursos a mi alcance y un método netamente positivo, basado en todo tipo de pruebas tangibles –las documentales, muy abundantes, y alguna verbal. Lo he hecho con todo rigor, asepsia, mirada limpia y honestidad intelectual a mi alcance, tratando con ello de evitar cualquier gratuidad o inconsistencia en esta incursión por campos impropios. Método puesto en juego motu proprio por entender que es el método; obligado, además, por esa lejanía de la que adolece mi base de partida.


***–En cuanto al propósito, he tratado de asentar hechos sucedidos, lo cual supone, de modo correlativo, poner en tela de juicio algunas hipótesis en uso, cuya fragilidad queda un tanto al descubierto (la única contribución que conozco en relación con este episodio la ofrece Mª Isabel Cintas Guillén en su reciente Manuel Chaves Nogales. Andar y contar II, trabajo en el que dedica un capítulo, el VI Nuevo destino: Inglaterra, y de cuyo escrutinio daré cuenta más adelante) 

Creo que todo ello aporta una nueva claridad al último gran viaje del reportero sevillano. Lo que esté por venir, vendrá, y bienvenido sea. El relato de la Historia es como es: averiguaciones, o meras hipótesis, que en un momento dado parecen muy sólidas, pueden venirse abajo, incluso con un cierto estrépito, a consecuencia de lo alumbrado por otras posteriores.

Y como toda la historia que expondré de manera detallada está impregnada de vahos de océano, barcos y puertos –su paisaje de fondo, acabaré por evocar aquello de que cada palo aguante su vela, apotegma al que por supuesto me someto de buen grado.

Los párrafos que siguen avanzan un resumen de las conclusiones que aparecerán en un trabajo cuya edición preveo inmediata –aunque quizás tal inmediatez suponga un lapso de tiempo indeterminado, al menos hasta que todo el proceso que requiere el alumbramiento de un libro lo pueda realizar en las mejores condiciones posibles. 

Naturalmente todo lo que aquí se asevera, que tendrá amplio desarrollo, irá con el respaldo de la prueba que lo sostiene. Las apreciaciones personales y los juicios de valor, que por descontado los arriesgo cuando me parece oportuno, los he tratado de reducir a las ocasiones que he entendido estrictamente necesarias.

2. Qué sabemos por Chaves Nogales.

a. Que a comienzos de junio de 1940 estaba en París.

REVISIONES

29.03.2022: de la Nota preliminar. 

25.03.2022: añadido del último párrafo de la Nota preliminar y de la aclaración relativa a la composición del grupo Chaves/Tabouis. 

22.03.2022: apunte de * relativo a hora de salida del Madura 

18.03.2022: corrección de error por omisión en: ... entrega al verdugo alemán de refugiados alemanes antihitlerianos... 

15.03.2022: retoques de estilo 

02.03.2022: actualización general. 

 (Fin de la 1ª parte)



2018/06/28

[45] EN LA ESTELA DE M. CHAVES NOGALES [2ª PARTE]

A LA BÚSQUEDA DEL TOCÓN...
4. Chaves conocía más que de sobras la condición de las personas y sabía como se las gastaban sus compatriotas, como aquellos que componían “el consejo obrero” de Ahora. Quienes desposeyeran a sus legítimos propietarios de la cabecera, se arrogaran sus funciones y, entre otros desafueros, promovieran a Chaves al puesto de "camarada director" por un tiempo...
La miseria prosigue. Mis compatriotas, por lo general, siguen sin soportar la inteligencia singular, que se manifiesta como libertad de discrepar, de pensar y decir; la libertad de criterio bien sostenido que Chaves Nogales evidenciara en sus textos.
 *~*~*
Vuelvo a La agonia …, salpicada de pinceladas netamente liberales, orteguianas, credo en el que desembocó definitivamente quien en época de juventud manifestara alguna veleidad de otro cariz: "Cumplo sin embargo con mi débito esparciendo en cuanto escribo ese difuso sentimiento comunista que me anima" [A sangre y fuego..., Austral, 2011. Prólogo de Ana R. Cañil, p.17. Nada más lejos de mi pretensión el sembrar brumas; no me es posible caer en el burdo error de enjuiciar: lo que esa voz significaba en 1928 ni era exactamente igual pocos años después 4 u 8, qué más da, ni mucho menos con nuestra actual percepción, bien empapada de la experiencia del tiempo transcurrido. El espíritu de “querer creer” de Chaves ¿quién no ha querido creer en años de juventud? , también lo aprecio en La vuelta a Europa en avión, Libros del Asteroide. Barcelona, 2014; y me parece del todo honesto comentarlo como nota de mero carácter informativo/circunstancial]
"Nunca una catástrofe nacional se ha producido en medio de una mayor inconsciencia colectiva."... "Cuento lo que he visto y lo que he vivido más fielmente de lo que yo quisiera"... "Porque la única verdad de la decadencia de las democracias radica en el hecho innegables de la rebelión de las masas..." ... o "Hasta ahora no se ha descubierto una fórmula de convivencia humana superior al diálogo, ni se ha encontrado un sistema de gobierno más perfecto que el de una asamblea deliberante, ni hay otro régimen de selección mejor que el de la libre concurrencia. Es decir, el liberalismo, la democracia.", 
son párrafos que muestran el genuino Chaves, el de madurez. 
Y que no ofrecen duda alguna del sentir del maestro Chaves, que estuvo en ello, periplo que le condujo a filiarse a tales principios. Cosa bien natural, por cierto, en el chico que a los catorce años acompañaba a su padre José, en Sevilla, a la redacción de El Liberal [mediada la década de los 20, Chaves es redactor en el diario y, a finales de la misma, uno de los firmantes de una carta–manifiesto en la que varios intelectuales transmiten a Ortega y Gasset su propósito de formar un grupo "de genérico y resuelto liberalismo"].
En realidad 
"... la cosa mínima que pretendía sacar adelante... mi única y humilde verdad era un odio insuperable a la estupidez y a la crueldad..." "... Pero la estupidez y la crueldad se enseñoreaban de España... los caldos de cultivo... nos los sirvieron de los laboratorios de Moscú, Roma y Berlín... Después de tres siglos de barbecho la tierra feraz de España hizo pavorosamente prolífica la semilla de la estupidez y la crueldad ancestrales...".
Bien sabía de qué hablaba, repito. Como corresponsal de su periódico había visitado Moscú, Berlín y Roma; conocía pues las mimbres con las que se urdían bolchevismo y fascismo [ideologías tornadas enormes máquinas asesinas, con nazismo y estalinismo por nombre; 5 millones de muertos tan sólo con la Shoá a manos de la primera; entre 54 y 110 millones, según las fuentes, víctimas del bolchevismo/estalinismo. Son cifras que espeluznan y que recoge Ryszard Kapuscinski en  El Imperio [Anagrama. Barcelona, 2007]. Un demógrafo, Serguei Maksúdov, aporta la 1ª cifra para el período comprendido entre 1918 y 1953, muertos en la URSS incluyendo las víctimas de las 2 grandes guerras. I. Kurgánov calcula 110,7 millones de muertes en los campos de trabajos forzados, cárceles y frentes de guerra  entre 1918 y 1958. El comunismo, en ninguna de sus variantes –no se puede olvidar su paso por el extremo oriente– ha vivido nada parecido a algo tan simbólico como la "justicia" aplicada en Nuremberg...].
 *~*~*
5. Manuel Chaves Nogales descansa muy en paz en Londres (yo espero que nadie tenga la necedad de perturbar su descanso). Ocupa el lugar CR19, junto al tocón, en el Fulham North Sheen Cemetery.
Mª Isabel Cintas me dio todas las indicaciones precisas para llegar allí, pero quise dar aura de búsqueda/descubrimiento a la localización de la sepultura. Si alguien quisiera visitar ese lugar le propongo este itinerario: en el intercambiador de Hammersmit que tome la línea de autobús 190, que conduce a Richmond. Tras cruzar el Támesis ha de descender en Mortlake Cemetery, parada que queda prácticamente frente a la puerta principal de ese cementerio en la Clifford Avenue.
Hay que cruzar  “Mortlake...”, camposanto de exiguas dimensiones, para salir a la Mortlake Road o South Circular Road. Tras atravesarla se llega al “North Sheen”; una vez allí ya no hay pérdida. [Todo eso lo supe gracias a la amabilidad de un jardinero quien, capaz de comprender lo que trataba de expresarle con mi “jerga a la inglesa”, me acercó a la oficina administrativa de North Sheen, justo al lado, y al NW, de la Capilla, tras lo cual se retiró muy discretamente].
ENTRADA AL MORTLAKE CEMETERY POR CLIFFORD Av.
LIBRO DE REGISTRO DEL NORTH SHEEN CEMETERY/FULHAM NEW CEMETERY

MORTLAKE CEMETERY [D] Y NORTH SHEEN CEMETERY [I].
 LONDRES. [FUENTE: GOOGLE MAPS*]
PLANOS DEL NORT SHEEN CEMETERY, CON DETALLE DE
LA MANZANA QUE ALOJA EL ENTERRAMIENTO CR19 [D]
Alá, en la oficina, dos jóvenes me atendieron con suma afabilidad. Uno de ellos, él, me acompañó hasta el tocón. El 29 de marzo de 2016 ofrecía este aspecto: 
EL TOCÓN QUE ACOMPAÑA AL ENTERRAMIENTO CR19
EN EL LONDINENSE 
NORT SHEEN CEMETERY
 
Ese día culminé un empeño. Tuve la dicha de estar allí, de gozar de unos momentos de una gran e intensa emoción. Y lo he de agradecer al hallazgo de unos amigos generosos –Horacio, Mª Isabel, William, Carmen–, sin cuya guía nada de ello hubiera sido posible.
No olvidaré tampoco la amabilidad de un humilde jardinero y de los dos jóvenes de la oficina administrativa del North Sheen Cemetery, quienes, de manera excepcional, pusieron a mi disposición copia de la "cartografía" del campo santo del barrio y de la manzana que aloja el recuerdo de Chaves.
Ahora, ya lejos, siento que el olvido envuelve el tocón y su contorno con una bruma tan imperceptible como melancólica...; cosas mías. 
Abril, 2016.


Mª Isabel, apenas 24 horas antes de que acabara de escribir estas líneas, me comentó “¿Sabes que Chaves entrevistó a Irène Némirovsky (en Lo que ha quedado del imperio de los zares)?”. Lo cierto es que no lo sabía.

La búsqueda o el hallazgo, ¿qué es lo que importa?  Pues que no lo sé.

NOTA DEL 13MAY2020. Estas 2 entradas sobre Manuel Chaves Nogales están disponibles en   CHAVES_NOGALES_Y_EL_TOCÓN.pdf/file, que no recoge las correcciones o añadidos realizados con posterioridad. 

2018/06/24

[43] EN LA ESTELA DE M. CHAVES NOGALES [1ª PARTE]

Una versión de este texto, de redacción básicamente similar, fue remitida hace ya cierto tiempo a sendas revistas literarias, Libros Libres y Leer; también a Luis A. de Villena, por si quisiera acogerla en su web. En ningún caso obtuve evidencia de mínima cortesía; será porque los Olimpos son clubes auténticamente selectos..., o yo qué sé.
Pero dejada constancia del episodio, pasemos hoja y vayamos a Manuel Chaves Nogales [1897, Sevilla; 1944, Londres] que es quien merece reconocimiento.
*~*~*
PREPARATIVOS
No sé si el par camino/morada al que aludió la santa de Ávila guarda parecido con el de búsqueda/hallazgo; no lo sé. Tampoco si la paráfrasis “lo importante es el hallazgo, no la búsqueda” es enunciado firme o mera –y discutible– opinión; tampoco. Pudiera serlo en el caso que relato, de hallazgos. Y en el de otros episodios que salpican mi discurrir, pero ahí queda, al albur del juicio de cada cual.

1. Horacio Vázquez Rial [1947, Buenos Aires; 2012, Madrid] me favoreció con su generosa, elegantísima y muy inteligente discreción, valga la redundancia – "Caro, la inteligencia es discreta", me dijo D. Ignacio Zumeta [1929, Tolosa (Guipúzcoa); 2008, San Sebastián] en época de bachillerato-, al aceptar condescendiente mi atrevido acercamiento a él.
Horacio no era un ser libre. Me explico, en sentido estricto nadie lo es, pero ni por asomo entraré en tal digresión. Horacio quedó enredado de por vida en la maraña que un día le tendiera la musa de la Literatura, de la que cayó cautivo para siempre: “–Horacio, no me dijiste que esto de escribir creara adicción.... –Ay, amigo...”
Cuando le leí por vez primera en Libertad Digital, nada que ver con la de ahora, tras su firma añadía su dirección de correo. Horacio, todo delicadeza, contestaba las solicitudes que recibía en él. Así lo hallé. 
Y me dispuso en la estela de Manuel Chaves Nogales, de quien oía hablar por vez primera con su reseña de La Agonía de Francia [Libros del Asteroide. Barcelona, 2010] en El síndrome de Vichy  [La Agonía... ha resultado ser mi Chaves favorito, pero sin menoscabo alguno de nada de lo escrito por el sevillano].
MANUEL CHAVES NOGALES, PURO "REPÓRTER"
HORACIO VÁZQUEZ RIAL
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Al poco, Horacio volvió a obsequiar a sus seguidores con una nueva delicia: su reseña de 33 días, de Léon Werth [Veintisiete Letras. Madrid, 2010], en Léon Werth existe. Así que gracias a un hallazgo, y La suite francesa [Salamandra. Barcelona, 2012], fascinante historia relatada con sublime delicadeza por Irène Némirovsky, completaba un tríptico verdaderamente extraordinario.

[Son las tres, a mi juicio, obras “imprescindibles” para todo aquel que desee aproximarse a una instantánea de las gentes y la época, durante ese episodio de sometimiento a la barbarie padecido por nuestros vecinos del norte. Otra batalla más de la vieja y eterna lucha/guerra entre barbarie y civilización, en la que, transitoriamente, parece que esta sucumbe en contra de la evidencia que ofrece el sinuoso avance de la flecha de la Historia. La perspectiva del juicio es esencial; miradas cercanas y locales trastocan la visión nítida de la realidad por aquello de que “los árboles impiden ver el bosque”. Y al maestro Chaves, que acababa de vivir el tremendo episodio de una guerra fraticida en su patria, la circunstancia le abocó a ser testigo de privilegio del desmoronamiento de la Nación francesa en 1940]
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2. Chaves es contemporáneo de un grupo de periodistas que hicieron época, de los que sólo refiero a Augusto Assia [1904, La Mezquita (Orense); 2002, Mesía (La Coruña)],  y George Orwell [1903, Motihari (India); 1950, Londres].
El primero por sus crónicas londinenses de Cuando yunque, yunque y Cuando martillo, martillo [ 1ª ed. Mercedes. Barcelona, 1946 y 1947, respectivamente]; el único testimonio del transcurso de la guerra relatado desde Londres por un cronista español. Orwell, por su preclara visión de la granja estalinista y su integridad en defensa de la libertad – cuando los vientos dominantes soplaban en contra–, acreedor por ende del mayor de los reconocimientos.
El maestro sevillano compartió época londinense con Assía y Orwell, y no es de extrañar que hubieran coincidido en algún momento, pero no conozco dato fehaciente al respecto.
GEORGE ORWELL
AUGUSTO ASSIA
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 A finales de noviembre de 2014, Carmen de la Vega, responsable de columnas de Opinión de El Imparcial (diario con el que colaboré durante un tiempo, hasta que colmé la paciencia del Sr. Ansón por críticar sus frívolas sandeces e inconsistentes majaderías) me facilitó el contacto con William Chislett. Andaba yo en una búsqueda relacionada con los servicios diplomáticos del UK en España, en la que conté con la inestimable ayuda de William, al hilo de la cual me comentó esto:

“... Tanto Chaves Nogales que Barea, por razones distintas, son personas honestas y honorables en el sentido más amplio. Pobre Chaves. Ni tiene lápida. Está enterrado donde el tronco del árbol (Fulham, Londres).

Ni tiene lápida...” Pude verlo en una foto de Mª Isabel Cintas Guillén que me adjuntó [Mª Isabel es referencia obligada a la hora de hablar de Chaves. Es la fuente de la que ha brotado todo el “caudal” Chaves del que bebemos: cinco tomos de Obra Narrativa (1993) y Obra periodística (2001, reeditados en 2009 y 2013). Manuel Chaves Nogales, página editada por ella, ofrece un excelente acercamiento al "repórter" sevillano]
Mª Isabel y William, dos nuevos hallazgos, me empujaron definitivamente a la estela del maestro sevillano. La inocente fotografía encendió la chispa de mi curiosidad por ver, por ir allí. Se volvía a repetir el mismo impulso que me llevó a visitar otro camposanto: el emotivo cementerio de Omaha, en las playas del desembarco al que hace nada rendía homenaje en Normandia, 6 de junio de1944. 
EL TOCÓN DEL CEMENTERIO DE FULHAM...
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3. Exiliado por partida doble, en Francia a consecuencia del mayor fracaso histórico que nuestra guerra civil supuso en nuestra convivencia, y poco más tarde en el UK a resultas de la capitulación francesa ante la barbarie nazi –con la travesía que comienza en Burdeos y le llevará al UK se abre La Agonía...–, Chaves muere en Londres en mayo de 1944, lejos de su esposa e hijos... No pudo saber de lo que sucedió apenas un mes más tarde, ni visitar esas playas en las que unos chiquillos de allende los mares comenzaron a abrir las puertas de la libertad que parece languidecer en Europa.
Sus restos yacen, sin lápida que lo recuerde, junto al tocón. La imagen de su sepultura evoca la envoltura, densa a veces, que en esos entrañables camposantos londinenses, mitad parques, mitad islas de recogimiento, arropa con brumas de olvido enterramientos como el que localiza algo –también inerte– como los restos de un árbol talado.
La suerte de quien en plena madurez, y hablando de lo que dejó atrás en su patria, proclamara en su exilio parisino con amargura que
"El resultado final de esta lucha no me interesa demasiado. No me interesa gran cosa saber que el futuro dictador de España va a salir de un lado u otro de las trincheras. Es igual. ... puede salir indistintamente de uno u otro lado.",
no puede sorprendernos.
 [Fin de la 1ª parte]

[224] SUMA CHAVES NOGALES (EN CON VOZ QUEDA). IV.

Estimado lector. Prosigo la enumeración de las entradas en las que comento, o aporto detalles novedosos, en relación con la persona y con lo...